El seguro francés del automóvil ha sufrido una importante convulsión con la entrada en el mercado de ofertas PAYD.
Una vez eliminadas las incertidumbres iniciales sobre la normativa a cumplir por estos proyectos en lo referente a privacidad en la información, y que básicamente se pueden resumir en que no se puede almacenar información que permita registrar la localización del vehículo ni su velocidad instantánea, fueron varias las compañías que solicitaron permiso para lanzar su proyecto.
Muchos de ellos han pasado fases experimentales y han quedado en el rincón de los proyectos pendientes de decisión.
De ellos únicamente dos han llegado a comercializar pólizas PAYD.
La primera, Solly-Azar con su póliza para jóvenes conductores que penaliza especialmente los largos viajes (cobran 0,3€ por cada kilómetro que se sobrepase 1000 km al mes) y la conducción nocturna (20 € de penalización por utilizar el vehículo por la noche).
La segunda, Amaguiz (del grupo Groupama), va dirigida al mercado en general y ofrece una parte fija de la prima (11 € por mes) y una parte variable en función de los kilómetros realizados (el coste kilométrico tiene en cuenta los parámetros habituales).
Hasta aquí todo normal. Pero lo curioso es la reacción del resto de las compañías de seguros que han respondido a esta oferta (especialmente a la de Amaguiz) lanzando productos que incluyen forfaits kilometricos.
Encontramos ofertas de Allianz, Aviva, Axa, La Banque Postale, L’Olivier, GMF y MMA, en lo que Le Figaro denomina el boom de la segmentación,
Esta distorsión en las tarifas esta colocando a las compañías de seguros en una situación muy comprometida, de tal manera que se prevé una subida en los precios de las primas mayor del 10% en los próximos tres años.